ESGUINCE DE TOBILLO ¿INMOVILIZAR O NO?


El esguince de tobillo es una lesión que ocurre frecuentemente en la población, principalmente en deportistas y en personas sedentarias.

 

Pero, ¿Qué es o a que nos referimos cuando hablamos de un esguince de tobillo? 

 

Es una ruptura parcial o total de los ligamentos causada por una elongación máxima de las fibras, la cual ocasiona cambios en la estructura, en la función del ligamento (fisiología) y en la movilidad de las articulaciones, también crea alteración en la sinergia de los tejidos adyacentes, esto quiere decir que daña la función que tiene en conjunto con otros tejidos que están cercanos al ligamento como músculos y tendones, a esta serie de afectaciones se le conoce como déficit funcional.

 

Existen 3 grados con los cuales se clasifican los esguinces: 1° grado no existe ruptura del ligamento, 2° grado ruptura parcial del ligamento y 3° grado es la ruptura completa del ligamento.

 

Al sufrir una lesión como es el esguince de tobillo la recuperación completa tarda alrededor de 52 semanas en conseguirla, sin embargo, hay múltiples factores que pueden modificar este tiempo como es la edad, el género, el grado de lesión y otros factores internos propios de la anatomía del ligamento.

 

Además, existen factores externos que favorecen la calidad y el tiempo de recuperación como son los factores mecánicos estos consisten en movilizaciones pasivas, estiramientos, ejercicio y masaje, los cuales son proporcionados por los fisioterapeutas.

 

Sin embargo, si se incluyen ejercicios de alta intensidad o movilizaciones inadecuadas el efecto será contrario y solo causará más daños.

 

Entonces, ¿Qué es lo recomendable en los esguinces de tobillo inmovilizar o movilizar?

 

De acuerdo a un artículo de revisión publicado en la Revista Cubana de Investigaciones Biomédicas, tras sufrir un esguince de tobillo lo indicado es la movilización y las cargas mecánicas, sin embargo, estas deben ser dosificadas de manera correcta y prescritas por un profesional de la salud en este caso por un fisioterapeuta el cual debe tomar en cuenta diversos factores como la magnitud, frecuencia, intensidad y duración de la carga, así como anatomía y grado de la lesión.

 

Asegurándose de que las movilizaciones y el ejercicio indicado sean favorables para las estructuras anatómicas presentes en el ligamento y de esta forma pueda obtener una recuperación completa y benéfica.

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Cárdenas, R.; Garzón, D.; & Peinado, L. (2010). MECANOBIOLOGÍA DE REPARACIÓN DEL LIGAMENTO. Cuba: Revista Cubana de Investigaciones Biomédicas. Recuperado de: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-03002010000100009